Marcos Maitán: un proyecto de defensor central

Si obtienes un primerísimo primer plano de la cara de Marcos Maitán verás unos rasgos infantiles, una gran sonrisa y gracias a ello, unos frenillos a la vista. Superficialmente verás a un joven noble y bien portado.

Podrá ser así en la cotidianidad, pero en el terreno de juego estas características no pueden estar más alejadas de la realidad. Su ferocidad, imponencia física y su notable estatura marcan un paradójico alejamiento de lo que son sus facciones faciales.

A sus 17 años, Marcos Maitán cumple en cuatro de los cinco tipos y características de marcadores centrales siendo: stopper, facultades con la pelota dominada, recursos frente al campo abierto y supremacía en el juego aéreo. De esta manera detallaremos, una por una, estas cualidades presentes en su estilo.

Marcos Maitán como stopper

El stopper usualmente encuentra ventajas mediante su dominancia física y por lo tanto, confía en la firmeza y dureza de sus derribos. Si bien Marcos Maitán es un defensor que prefiere temporizar antes que precipitarse en 'atacar' al atacante, generalmente gana cuando va al choque.

En este aspecto, es de esperar que un futbolista con su biotipo esté muy por encima de sus contemporáneos en torneos conformados por jóvenes de entre 16 y hasta 15 años. Ante esta superioridad es fácil caer en la torpeza y, en consecuencia, la falta. Aunque el defensor no suele presentar esta falencia.

Antes de comenzar el Sudamericano Sub-17 Oswaldo Vizcarrondo, director técnico del plantel, conversó con la Vinotinto TV acerca de las características que quería en su equipo y una de las mencionadas fue la “agresividad medida” a la hora de recuperar el balón.

El oriundo de El Tigre cumplió con creces en esta faceta. Promedió una falta por compromiso y solo recibió una tarjeta amarilla en los seis partidos disputados en el certamen. Por su parte, tuvo la tercera mejor media del plantel en duelos ganados (8.7 pp) y en dicha vertiente fue el más saliente con un 53% de eficacia.

La utilización del cruce representó uno de sus más grandes argumentos para vencer en ocasiones de 1vs1. Una vez ganara la posesión, resultó difícil para los rivales quitarle la posesión gracias a la utilización de su envergadura para proteger la esférica. Esta fue una de sus principales vías para obtener una media de 9.5 recuperaciones por juego.

En la secuencia se observa a Maitán fijado por el delantero ecuatoriano que consigue descargar con el mediocampista cercano. Posteriormente, buscan atacar la espalda del defensor, quien le gana la carrera al contrincante, protege la pelota y toca para iniciar la transición defensa-ataque.

Marcos Maitán con el balón dominado

En el fútbol moderno, cada vez más, se le pide a los jugadores la capacidad para cumplir en diferentes roles y, en resumen, ser más completos. Esto incluye el hecho de que los zagueros centrales ahora deben ser parte fundamental de la construcción de juego desde el fondo.

La selección Sub-17 de Oswaldo Vizcarrondo tuvo una identidad bien marcada. No recelaba del juego directo, pero si buscaba evitarlo dentro de lo posible para salir con pases limpios y generar sociedades que sirvieran para progresar el balón.

Dentro de esa identidad Marcos Maitán fue el hombre clave dentro de la última línea. Fue el segundo jugador venezolano que más pases completó (25.5 pp) con el segundo mejor promedio de acierto (83%).

Sus pases son, en su mayoría, pases cortos con el lateral o el volante más cercano. No obstante, tiene la capacidad técnica y la gallardía suficiente para descolgarse de la base y realizar conducciones que rompan líneas hasta pisar la medular. 

Maitán rompe en conducción hasta pisar el carril exterior derecho de la zona 2. Atrae tres jugadores, escapa con un recorte y toca con el volante cercano para producir una ocasión de ataque clara.

Igualmente, si bien no frecuenta pases entre líneas, su rango no se limita a cercanos, puesto que cuenta con mucha certeza (53%) para efectuar balones en largo. Estos balones de frente generalmente los ejecuta al extremo en la banda opuesta. 

Marcos Maitán a campo abierto

La osada y cautivante idea de juego que implantó Oswaldo Vizcarrondo provocó que el bloque de la Vinotinto estuviera, en muchos tramos, dentro del campo rival, provocando así muchos espacios en el último tercio propio y suma sensibilidad ante los contragolpes.

Es aquí donde Marcos Maitán surgió como pieza fundamental para frenar y ser una respuesta más que viable ante las transiciones defensa-ataque del contrincante.

Su capacidad de reacción le permitió accionar de manera efectiva ante los quiebres rápidos cortando los envíos a sus espaldas ya sea para retener la posesión, tocar con el portero o tocar hacia adelante con la opción de pase más cercana. 

En este rol fue fundamental el trabajo táctico y su entendimiento con su pareja habitual, Eider Barrios. Si se se descolgaba para cortar o afrontar un duelo, el defensor del Caracas FC se quedaba atrás para resguardar como último hombre y viceversa. 

Ahora bien, su respuesta frente a gambeteadores y futbolistas más ligeros fue quizás una de sus virtudes más impresionantes. Con su alto centro de gravedad es de esperar que se le dificultara responder frente a cambios de ritmo severos de jugadores agiles. Pero ese no fue el caso.

Posee una inteligencia y educación táctica muy pulcra, por lo que sabe perfilarse en dichas ocasiones. No posee una gran velocidad de piernas. Sin embargo, en caso de que el atacante pueda sacarle ventaja mediante su velocidad, el monaguense es capaz de corregir gracias a su gran zancada para achicar y cortar la conducción o el posterior centro. 

Marcos Maitán temporiza ante el atacante y reacciona rápidamente ante el recorte hacia afuera para cortar el centro.

Marcos Maitán en el juego aéreo

Desde Jhon Chancellor (1,98) no se veía un futbolista de semejante estatura en las categorías juveniles de Venezuela. Ni Nahuel Ferraresi (1,88), Williams Velásquez (1,88) o Wilker Ángel (1,90) como Sub-20s equiparaban su medida.

La talla de Marcos Maitán es una anomalía y es que a sus 17 años ya mide 1,95 metros. Si estuviera con sus contemporáneos de nuestro baloncesto nacional (Sub-17) fuera el tercer jugador más alto del plantel (detrás de Kevin Gutiérrez y Ezequiel Pérez con 1,97 metros ambos) y probablemente estuviera cumpliendo en las posiciones de pívot o ala-pívot.

Por lo tanto, en una categoría formativa representó una garantía en el juego disputado por las alturas. Con un 61% de eficacia, ganó 3.7 duelos aéreos por encuentro. Fue, además, el tercer mejor rechazador de todo el Sudamericano al completar 4.5 despejes por partido.

Aun así, no destaca únicamente en los despejes con la cabeza, debido a que cuenta con una gran lectura y una gran coordinación para orientar su cuerpo acorde al envío, perfilar correctamente el borde interno del pie y así, con el tren inferior, realizar rechaces fuertes, elevados y lateralizados. 

Brasil gana la espalda del lateral izquierdo venezolano, por lo que Maitán reacciona velozmente para perfilarse, cortar la línea de centro al delantero y finalmente rechazar el balón al córner.

En faceta ofensiva es la referencia en las acciones a balón parado. Los lanzadores suelen buscarle para encontrar un remate de primeras o para que gane por arriba o para producir ocasiones ganando una segunda pelota.

Marcos Maitán gana en una ocasión de córner para pasar la pelota al corazón del área y encontrar un rematador que gane la segunda pelota.

Al mismo tiempo, en caso de que el equipo necesite conseguir un empate o una victoria con urgencia en los últimos minutos, es natural verle cargar hacia el área para ocupar la demarcación y acompañar al delantero centro.

Dicho esto, sus cifras son notables y es que realizó un tanto ante Chile en el partido por el tercer lugar del Sudamericano y marcó otros dos en la gira de amistosos que hizo el plantel en el Torneo AIFIT Canteras de América en Argentina y en el Torneo Mitad del Mundo en Ecuador. 

Conclusión

Marcos Maitán es el mejor proyecto de defensor central que tienen las categorías inferiores de Venezuela. Es un zaguero sumamente completo; con un biotipo notable, conceptos tácticos elevados para su edad y una técnica que contrasta con su espigado físico.

Personalmente no veía a un defensor con cualidades tan excepcionales en la precocidad desde Christian Makoun cuando capitaneó a la Sub-17 en el año 2017. Según el prototipo internacional y elite Maitán lleva la delantera, pero la polivalencia del exZamora es una ventaja que le hace sumamente atractivo en el mercado.

El futbolista del Monagas Sport Club es un zaguero puro que parte desde la última línea y se desarrolla mayormente en los pasillos interiores como primer marcador central y a veces como segundo.

No obstante, en el encuentro ante Chile en el Sudamericano, Oswaldo Vizcarrondo planteó una variable táctica con el equipo plasmando una línea de tres en el fondo en fase ofensiva. En dicha variable Marcos Maitán hizo funciones de zaguero por derecha junto a Eider Barrios y Luigi Pagano. 

Evidentemente no necesita de la polivalencia para llevar su carrera en ascenso. Jugadores como Virgil Van Dijk o Gerard Piqué no lo necesitaron. De igual forma, solo se detallan sus características y lo completo que es, porque de los cinco tipos y cualidades que puede ofrecer un defensor central cumple con cuatro de ellas.

Hasta los momentos, Marcos Maitán ha tenido cuatro partidos como profesional con el Monagas Sport Club y ha acumulado un total de 290 minutos de juego en la máxima categoría del fútbol venezolano.

Es el líder defensivo de la selección de Venezuela Sub-17, por lo que su liderazgo y sus aptitudes serán clave para competir y trascender en la Copa del Mundo de Catar. Al ritmo que va, su figura podría representar lo mismo en el próximo ciclo Sub-20 que se llevará a cabo en el 2025 y donde también será dirigido por Oswaldo Vizcarrondo.








Comentarios

  1. Mi artículo favorito de este blog hasta ahora, espero ver más pronto 😊

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